Presencia ecuánime: Una armadura consciente para tratar con personas difíciles

Cuando es imposible correr a un refugio, la presencia ecuánime nos ayuda a permanecer presentes sin sentirnos afectados emocionalmente. Sin la ecuanimidad, las personas difíciles puede arrastrarnos a su agujero negro.

Es nuestra armadura contra la negatividad.

Tratar con personas dificiles

Con la presencia ecuánime podemos estar presentes, comprometidos, pero desapegados. Podemos observar las cosas como son, e incluso ayudar, pero sin el patrón de sufrimiento.

Es muy posible que todos los días e incluso continuamente tengamos que lidiar con personas difíciles que afectan nuestro ánimo. Pero la atención plena puede ayudarnos a lidiar con ellas, practicando la compasión sin dejarnos llevar por la vorágine de negativismo.

La atención plena para tratar con personas difíciles

Como tratar con personas dificilesLa atención plena nos ayuda a desarrollar la ecuanimidad para lidiar con personas difíciles.

Para ello, lo más importante es no ceder a la tentación de reaccionar de forma negativa.

Tenemos que ser, en primer lugar, conscientes de que ese negativismo puede afectarnos en cualquier momento.

 

 


Conecta con tu poder aquí y ahora

Mientras interactuamos con personas difíciles, nuestra primera reacción inconsciente es reaccionar, pero en lugar de eso hacemos una pausa y aterrizamos en nuestro cuerpo aquí y ahora.

Esta pausa nos ayuda a conectarnos con nuestro poder. Y esa ausencia de reacción son las palabras que no diremos.

Demuestran a la persona negativa que no estamos impresionado por sus palabras, que no nos intimidan, que no es realmente importante para nosotros, que no participaremos de su juego.

La presencia ecuánime significa que no necesitamos ponernos a la defensiva.

Nos mantenemos presentes, tranquilos y nada puede afectar nuestro equilibrio.

¿Difícil? Sin duda lo es. Pero la meditación nos proporciona las herramientas para adquirir ecuanimidad al interactuar con las personas difíciles y eso incluye el contacto sin apego.

Cuando meditamos, practicamos la ecuanimidad. No nos dejamos llevar por los pensamientos ni las emociones. No reaccionamos ante los estímulos externos o internos. Y esta práctica nos ayuda a protegernos del desorden emocional de otras personas.

Una buena estrategia es hacer un Ejercicio de respiración consciente

Meditacion de amor

Cuidado: Muchas personas intentarán destruir nuestra ecuanimidad diciendo que somos indiferentes o fríos. Pero no se trata de no ser compasivo, sino de comprometernos, pero no emocionalmente.

Porque si dejamos que nos succionen a su agujero de negatividad ¿cómo las podremos ayudar?

Entonces respira, trae tu atención aquí y ahora. Puedes comenzar con una meditación de amor compasivo y abrazar el sufrimiento, incluso de las personas difíciles.

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