Ejercicio de consciencia plena: Final de la acción

La atención plena es ser testigos conscientes de lo que está sucediendo, pero este no es nuestro comportamiento “por defecto” y es bueno ejercitarlo a diario.

Esto lo podemos hacer mediante la práctica formal de la atención plena (meditación) y con la práctica informal, volviendo a habitar el momento presente.

Para ello, podemos hacer un ejercicio de consciencia plena, el que nos permite reducir la ansiedad y entrar al momento siguiente, presentes y en calma.


Ejercicio “Final de la acción”

Este es un ejercicio muy sencillo que puedes hacer en cualquier momento del día, como por ejemplo en este mismo momento, mientras estás leyendo.

Se trata de estar plenamente atento en el final de una acción, cualquiera sea. Si estás tomando un café, haz una pausa al dejar la taza en la mesa.

En ese momento, fija la atención en los últimos instantes de la acción concreta. Permanece en tu cuerpo, presente y despierto a través de tus sentidos mientras percibes cómo desciende la taza.

De la misma forma, puedes hacer el ejercicio en otro momento, cada vez que lo recuerdes.

Fíjate cómo se apaga el ordenador y queda silencioso; centra tu atención cuando sales, cierras la puerta y esta hace “clic”; mantente presente y atento cuando apagas el coche y el ruido del motor desaparece, etc.

Este es un ejercicio de consciencia plena que nos enseña Richard Gilpin en su libro «Cómo vencer la ansiedad a través de la meditación«.

Según el autor, se trata de un final en miniatura que se completa y desaparece para siempre, lo cual nos permite pasar al momento siguiente con más calma.

Ejercicio de consciencia plena