El foco narrativo (FN) y el foco experiencial (FE)

Foco narrativo

El foco narrativo o guión mental se refuerza constantemente con cualquier cosa que suceda que “demuestre” el argumento de nuestra vehemente mente.

“Por qué me sucede esto a mí”, “No soy bueno para esto”, “No debería haber dicho eso”…

Estos guiones mentales, por más verdades que contengan, no reflejan la realidad y en ocasiones solo sirven para hacer más intenso el sufrimiento.

Nosotros somos mucho más que esa conversación mental, somos más que esa narrativa y nuestra vida es mucho más que nuestro pensamiento.

Por eso es bueno, la próxima vez que nos encontremos dando círculos en torno a una narrativa mental nociva, cambiar el foco y centrarnos en la experiencia del ahora, sentir nuestro cuerpo, percibir el entorno, dedicar unos minutos a la meditación.

Asumir de forma consciente un enfoque diferente nos ayuda, poco a poco, a evitar los interminables ciclos de narrativas. La tristeza no es un problema a resolver por medio de una estrategia mental o una cavilación depresiva.


El foco narrativo (FN) y el foco experiencial (FE)

Un estudio reciente de la Universidad de Toronto ha descubierto la existencia de diversas redes neuronales de las que surgen dos tipos de experiencias:

El foco narrativo (FN) es una historia que creamos en base a nuestra experiencia y está asociado al pensamiento y a la preocupación. Esta es la modalidad “por defecto” de nuestra mente.

El foco experiencial (FE) se activa cuando nos mantenemos en la experiencia del momento presente, en base a nuestro cuerpo y a nuestros sentidos.

Dicho estudio ha descubierto que las personas que practican MBSR (reducción del estrés basado en mindfulness) evidencian un descenso en la actividad de la red FN y un aumento en la actividad FE.

Los participantes de este estudio que experimentaron tristeza activaron el foco narrativo, pero quienes habían recibido entrenamiento en las prácticas del mindfulness activaron el foco experiencial.

Al parecer, esta práctica permite advertir la posibilidad de asumir un enfoque diferente y detener el ciclo del foco narrativo que forma parte de la angustia y la depresión.

FE no es superior a FN, lo ideal es lograr un equilibrio. Pero si FN es predominante en nuestra vida, especialmente cuando “no hacemos nada”, esto limita la comprensión de nosotros mismos y domina nuestras posibilidades para vivir de forma más plena y más feliz nuestra experiencia del día a día.


Cuestiona tu foco narrativo

Cuestionando el foco narrativo

Mediante la práctica de la atención plena podemos observar los guiones mentales, las historias que hemos creado y que giran en nuestra cabeza en todo momento.

Al comienzo de este proceso de darnos cuenta de que quizás no es real lo que creemos saber, podemos encontrarnos atrapados en historias contradictorias que nos confunden o sentirnos abrumados por una narrativa que domina nuestra vida.

El primer paso entonces es comprender que quizás esa narrativa no es real, y que no nos define como personas.

Cambiamos la modalidad “por defecto” de nuestra mente errante que crea historias (cavilación depresiva) a la modalidad “ser” que nos permite centrarnos en la experiencia del ahora y vivir nuestra vida de forma más plena, eliminando las ensoñaciones que nos encadenan a la tristeza.

Este es el primer paso para vivir de forma más libre y romper las cadenas de nuestra mente que, de forma a veces obsesiva, nos atan al sufrimiento.

Atencion plena

∼Gracias por estar aquí ahora.∼

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