Enseña a los niños a relajarse con un frasco de calma

Relajación para niños con un frasco de calma

El “frasco de calma” es un juguete hecho en casa que les enseña a los niños a relajarse en medio de una tormenta emocional. Por medio de él, también aprenden la conexión entre sus emociones, pensamientos y comportamientos.

Esta es una actividad divertida de regulación emocional. Comienza desde que el niño crea su juguete, pone en práctica su creatividad para decorarlo, para ponerle un nombre y no termina nunca, pues si logramos que sea divertido, el pequeño querrá utilizarlo y aprenderá a controlar sus emociones y a serenarse en los momentos difíciles.

Qué es un frasco de calma

Por lo general, los niños reaccionan a las dificultades en lugar de intentar comunicarlas o manejar sus emociones. Y para un adulto es muy difícil explicarles cómo regular sus estados de ánimo, especialmente cuando para nosotros es también difícil hacerlo.

En el artículo de mindfulness para la agresividad infantil compartíamos algunas actividades de regulación emocional para niños, y esta es otra de las herramientas que podemos utilizar.

Que es un frasco de calma

Con “el frasco de la calma” les ayudamos a hacer una pausa en medio de una tormenta emocional, para que puedan mirar en su interior e identificar lo que están sintiendo.

Cuando la estrategia de “contar hasta 10” ya no surte el efecto deseado, podemos hacer en casa un frasco divertido que ayuda a los peques a serenarse.

 

 


Cómo hacer un frasco de calma

Como hacer un frasco de calma

Variaciones: Dentro del frasco puedes colocar pequeños juguetes u objetos livianos, que agreguen color y diversión al frasco de la calma.

Variaciones del frasco de calma

Es importante que el niño o niña participen en la confección de su frasco de calma, pues será suyo y lo utilizará siempre que lo necesite.

Déjalo que elija el color, que aporte ideas, y lo haga con sus propias manos, con tu ayuda.


Cómo utilizar el frasco de calma

Una vez que el frasco de la calma esté listo, agítalo vigorosamente y explícale al pequeño que así es como se encuentra su mente cuando se enoja: abrumada por todos esos pensamientos y emociones que enturbian la claridad y le impiden estar tranquilo.

Haz que el pequeño lo agite y se siente a mirar el frasco mientras respira en silencio durante unos minutos hasta que los colores y objetos se asienten en el fondo.

A medida los objetos bajan, el niño se calmará. Enséñale a agitarlo y a respirar pausadamente, manteniendo la atención en su inhalación y exhalación mientras observa cómo se aclara el agua… y se serena su mente.

Hazlo como un juego divertido.

Como utilizar un frasco de calma

De esta forma, el frasco de la calma les demostrará al niño, de forma sencilla y divertida, cómo puede detenerse y aquietar su mente.

Cada vez que se sienta enojado, ansioso o excitado, invítalo a utilizar su frasco de calma. Puedes animarlo a que le ponga un nombre, y esto también será una actividad divertida.

Por ejemplo, agrega algunos pececitos recortados en acetatos de colores. Este frasco puede llamarse “frasco del mar”. Piensen juntos en un nombre creativo y divertido y, la próxima vez que la tormenta se acerque, haz que el niño juegue con su frasco de calma.

Atencion plena~Gracias por estar aquí ahora.~

Imágenes: olipcrafts

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