Ejercicio: Experimentos de vida de Benjamín Franklin

Experimentos de vida

Un experimento de vida es un reto que te haces a ti mismo durante un período de tiempo con el fin de mejorar tu vida en algún aspecto. Durante ese tiempo, te comprometes contigo mismo a hacer algo o a cambiar alguno de tus hábitos.

Es importante elegir algo que creas que mejorará tu vida, que resolverá algún problema o que te convertirá en una mejor persona. Si estás dispuesto a intentarlo, te damos algunas claves para llevarlo a cabo comenzando hoy mismo.

El día que comienza es una hoja en blanco en la cual puedes hacer tu mejor diseño. Da lo mejor de ti mismo, tú lo puedes lograr. Haz que a partir de hoy tu vida sea significativa.


Experimentos de vida

Según cuenta la historia, fue Benjamín Franklin quien ideó los experimentos de vida. Él comenzó haciendo una lista de 13 virtudes que quería alcanzar y se abocó a la tarea de desarrollar una de ellas por semana. Su lista contenía objetivos tales como el orden, el silencio, la sinceridad y la justicia, entre otros.

Pero Franklin decidió no concentrarse en todos estos temas a la vez, sino que se centró en una sola virtud por vez. Esta es la forma de concentrar los esfuerzos para desarrollar hábitos positivos sin perder el rumbo.

Es importante tener un objetivo claro, pero lo es más mantener la firmeza en la decisión y la constancia. Si crees que no podrás mantener el experimento, quizás debas comenzar por hacer un experimento que fortalezca tu autodisciplina.

Por ejemplo, si te decides a hacer un experimento sobre dejar de fumar y crees que será difícil o imposible, el experimento será sobre tu capacidad de autodisciplinarte y mantenerte firme en una decisión que puede mejorar sustancialmente tu vida.


Retos para el año que comienza

¿Cómo hacer un experimento de vida?

Haz tu experimento de vida como un experimento científico y comienza creando una hipótesis. Por ejemplo, si crees que tu estrés es generado por la falta de descanso, la hipótesis puede ser dedicar 15 minutos por día a meditar, seguido por media hora de sueño.

Piensa en cómo este cambio afectará todas las áreas de tu vida, pues es lógico que un cambio de hábitos radical influya en diversos aspectos, dependiendo de cuál sea tu hipótesis. Por ejemplo, un cambio de hábitos podrá variar tu humor, tu relacionamiento con los demás, tu economía, etc.

Tu experimento de vida deberá tener 3 características. Tendrá que ser realista (algo que puedas cumplir), alcanzable y también medible, es decir, que podrás hacer un seguimiento de los resultados.

Uno de los objetivos de tu experimento de vida será revolucionar tu vida para mejor, por eso es imprescindible que hagas el seguimiento de los resultados. Es bueno que lleves un diario durante el proceso, en el cual anotes cómo te sientes, lo que has logrado y las cosas buenas que has conquistado. Esto te motivará a continuar y a mejorar constantemente.

Los resultados de tu experimento son impredecibles, por eso es aconsejable que no tengas ningún tipo de expectativas, ni buenas, ni malas. Esto te ahorrará decepciones.

También deja de lado tus creencias limitantes. Eres un científico experimentando y no debes dar nada por sentado. Lo que crees que es una verdad absoluta hoy, puede ser una falsedad mañana.

Se abierto, receptivo y también curioso. Observa lo nuevo con los ojos de un niño. Y atrévete a hacer cambios radicales y positivos para tu vida.

Experimento de vida

Foto de Clem Onojeghuo en Unsplash


Ejemplos de experimentos de vida

  • Semana infernal

En su libro “Sin autocompasión”, Eric Bertrand Larssen, un psicólogo y ex comandante de las fuerzas especiales habla de su “semana infernal” pasada en el ejército. Luego de esta experiencia, Larssen desarrolló una versión civil de la semana infernal.

Se trata de hacer una lista de cosas muy difíciles para ti, las que quieres probar. Y deberás cumplir una de ellas al día. Por ejemplo: Hacer ejercicio, comer sano, desconectar el televisor, dejar de fumar, aprender un idioma o hacer esa tarea que tienes pendiente desde el año pasado. La regla es una sola. Cada tarea debe ser beneficiosa, pero muy difícil de hacer para ti.


  • 30 días sin internet

Si tu trabajo no te obliga a estar conectado, puedes probar con este experimento, el que te ayudará a no ser tan dependiente de la vida online y te animará a hacer cosas nuevas. En nuestra época, somos tan dependientes de internet que nos hemos olvidado cómo es la vida offline. Pruébalo, y luego nos cuentas sobre tu experiencia.


  • 3 días de silencio

Es indudable que un experimento como este es difícil de mantener, pero si crees que puede serte útil, pruébalo. Es muy probable que comiences a prestar más atención a tu cuerpo, a tus pensamientos, a tus necesidades y que te replantees muchas cosas en tu vida.


  • Tu yo artístico

Siempre has querido pintar (hacer escultura, tejer, sacar fotografías, etc.), pero nunca te has decidido a comenzar con ello seriamente. Y esta es una excelente oportunidad para hacerlo. Tu hipótesis será que una nueva actividad artística te ayudará a expresarte, a relajarte y a vivir de forma más plena. Si te falta tiempo, restringe tus horas de internet, levántate más temprano, organízate. Ya tienes varios experimentos en uno para comenzar.


  • Conviértete en erudito

Siempre has querido ser un experto en ese tema que tanto te apasiona. Aprender sobre él te convertirá en un erudito sobre el tema y basándote en tu pasión quizás puedas lograr algo que nunca pensaste que fuera posible. Quizás hagas un descubrimiento, inventes una nueva técnica o puedas cambiar el estado de las cosas.

Durante una semana, aplícate a estudiar 1 hora al día ese tema que te apasiona. Explora, infórmate, analiza, experimenta, crea. Luego nos cuentas el resultado.


  • Administra tu tiempo

Saber administrar el tiempo es fundamental para poder vivir de forma más relajada y más saludable, disponiendo de tiempo para las cosas que realmente te importan, como pasar tiempo con las personas que amas, meditar o dedicar tiempo a ti mismo.

Para comenzar, puedes hacer una lista diaria de cosas que harás al día siguiente. Y cúmplela con la premisa de sustituir el tiempo vacío por estas tareas que mejorarán la forma en la cual administras tu tiempo. Te asombrarás de las horas que ganarás para hacer lo que te plazca… o para no hacer nada.

Atencion plena

∼Gracias por estar aquí ahora.∼

El último reto: Vivir cada día en atención plena.

Fuente: 4brain

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