La mente de principiante: Mantente abierto al descubrimiento

Mente de principiante

Cultivar la mente de principiante es ser curioso y mantenerse abierto al descubrimiento. Es buscar percibir las sensaciones como la primera vez, un escenario ideal para la conciencia plena.

No demos crédito a la idea preconcebida de nuestra mente que nos dice “ya sabes cómo hacer esto”. Esto hace que conectemos el piloto automático, especialmente en las tareas que repetimos a diario.

El momento actual es siempre nuevo. Y automatizar nuestras respuestas nos impide ser creativos, descubrir lo nuevo y mantener la conciencia plena en nuestra vida diaria.

Todas las experiencias nuevas son emocionantes, pero esa emoción la vamos perdiendo con el tiempo y nos volvemos, poco a poco, incapaces de disfrutarlas. En nuestra sociedad se premia el “saber”, pero cuando estamos totalmente seguros de conocer algo perfectamente nos cerramos a otras posibilidades.

Por eso “no sé” es la sabiduría del guerrero (de la luz).

La mente de principiante es uno de los fundamentos en la práctica del mindfulness. Al realizar los ejercicios de meditación y también en la vida diaria, la mente de principiante nos permite mantenernos abiertos al descubrimiento, a las ideas, a las sorpresas, y aprenderemos a manejar las ideas preconcebidas de nuestra mente que insisten en decirnos “cómo debería ser”.

“Son muchas las posibilidades que se abren a la mente del principiante, pero muy pocas las que se presentan a la mente del experto”

Suzuki Roshi


Cultivar la mente de principiante

Cuando comenzamos con la práctica de la atención plena, descubrimos muchas cosas nuevas. Y con esta mente de principiante podemos observar todos los aspectos de nuestra vida.

La mente del principiante

Mantente presente

Intenta ver durante el día, lo ordinario o rutinario con ojos nuevos.

Inhala, centra tu atención en el momento presente. Mantente atento a las sensaciones, al espacio circundante, e intenta vislumbrar lo que no percibes habitualmente.

Haz los ejercicios de atención plena con mente descubridora.

Explora, sé curioso.


Sé curioso

Cuando somos curiosos estamos abiertos al aprendizaje. Y vemos lo que es como una experiencia emocionante, en lugar de crear expectativas sobre cómo debería ser.

Podemos ponerlo en práctica en cualquier momento, por ejemplo, al comer. Mantenernos atentos al masticar, descubriendo las texturas, los sabores y los aromas de los alimentos con mente de principiante es una buena práctica para incorporar el descubrimiento a otras áreas de nuestra vida.

Mucho hablan los expertos sobre la mente curiosa, la que se relaciona con el genio. Pues una mente curiosa tiene las más altas probabilidades de ser creativa, y de descubrir cosas nuevas.


Observa tu mente

Se trata de observar nuestra mente y darnos cuenta de todas las ideas preconcebidas que tenemos, las que nos impiden explorar y descubrir. Darnos cuenta de ellas y observarlas es el primer paso.

Cada vez que te encuentres en una situación en que tus ideas te impidan disfrutar del momento presente o descubrir lo nuevo, sólo obsérvalas, y déjalas ir. Con la práctica, te encontrarás pensando: “Esta es la forma en que mi mente me dice que debería ser. Pero no siempre es así. Ya he pasado por esto”


 

“Quizás tú no puedas ver lo que otro puede ver. Pero quizá, sólo quizá, puedas ver lo que a ti te corresponda. ¿Qué es lo que tú tienes que ver?”

Thich Nhat Hanh

Atencion plena

∼Gracias por estar aquí ahora.∼

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