Salud y vitalidad: Meditación guiada en la energía vital

Energia vital

La meditación es una forma natural de generar energía desde el interior de nuestro cuerpo, nos ayuda a serenarnos y a conectarnos con nuestra verdadera esencia.

Mantener el contacto con las sensaciones de vida de nuestro interior nos permite no identificarnos con la forma, sino que nos aproxima a la no- forma, la que es nuestra identidad esencial.

Inhalo, exhalo…

Me conecto con las sensaciones de mi cuerpo…

Me conecto con la energía vital que hay en mi interior, con mi esencia verdadera, sintiendo el placer y la alegría de estar vivo.


Ser conscientes de nuestro cuerpo

Meditacion energia vital

Esta es una meditación de atención plena que nos ayuda a conectarnos con nuestro cuerpo aquí y ahora.

Tomar consciencia de la vida interior de nuestro cuerpo nos permite incorporar el hábito de prestarle atención. Para atenderlo, para cuidarlo y para vivir de forma más activa y vital.

Este despertar a la consciencia del cuerpo nos va a ayudar a estar más atentos a lo que nuestro cuerpo necesita. Para comer mejor, para dormir mejor, para vivir de forma más saludable y hacer lo que es mejor para la salud de nuestro cuerpo.

Esto nos va a permitir sentirnos mejor con nosotros mismos. Nos mantendremos más activos, enérgicos y también nos sentiremos más felices.


Meditación guiada en la energía vital

Siéntate en una postura cómoda, con la espalda erguida pero no rígida y los hombros, los brazos y las manos relajados.


Centra tu atención en la respiración.

Observa cómo inhalas y cómo exhalas, el movimiento del aire que entra y sale de tu cuerpo.

Acompaña tu respiración manteniendo tu consciencia en ella durante algunos minutos.


Centra la atención en tu cuerpo.

Observa tu cuerpo sentado meditando. Siente los pies, las piernas, el abdomen, los brazos, las manos. Recorre con tu atención cada sensación en cada centímetro de tu cuerpo, siente tu cuerpo respirando tranquilamente.

Si notas alguna incomodidad durante la meditación, si te duele alguna parte del cuerpo o te sientes incómodo, simplemente observa la sensación.

Sé consciente de la incomodidad. Luego toma la decisión, de forma consciente, de moverte y cambiar de posición o de aceptarla, manteniendo la sensación en un rincón de tu conciencia.


Centra la atención en la vida que hay en tu interior.

Más allá de las sensaciones de tu cuerpo, hay un centro de energía vital en tu interior. Obsérvalo.

Por ejemplo, centra la atención en la energía sutil que hay en tus manos. Puede que al principio sientas un cosquilleo muy leve, pero si mantienes tu atención allí, esa sensación se hará más evidente.

Poco a poco, incluye en la meditación otras partes de tu cuerpo, hasta lograr percibir al cuerpo completo como una energía que te sustenta.


Descansa en tu energía vital.

Descansa en esa energía vital. Mantente relajado durante unos minutos y conectado a tu cuerpo.

Siente el placer y la alegría de estar vivo. Recréate en esa agradable sensación de gratitud y felicidad.

Poco a poco, vuelve a conectarte con tu entorno y suavemente, vuelve a las tareas del día. Durante la jornada y cada vez que lo desees, vuelve a centrar la consciencia en las sensaciones de tu cuerpo.


Haz esta meditación regularmente, para desarrollar el hábito de ser consciente de tu cuerpo y conectarte con tu energía vital en cualquier momento.

Atencion plena

∼Gracias por estar aquí ahora.∼

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