Meditación guiada para principiantes en 5 etapas

Meditacion guiada para principiantes en 5 etapas

Una meditación guiada es un buen comienzo para comenzar a entrenar la mente, encontrar un refugio diario para la calma y aprender a serenarnos en los momentos difíciles.

Mucha gente piensa que una persona que medita no sabe lo que está pasando, cree que el meditador se encuentra “en trance” o semi dormido. Pero la meditación es exactamente todo lo contrario.

En la meditación consciente, intentamos calmar la mente manteniéndonos en el “aquí y ahora”, mediante un objeto de meditación, como puede ser nuestra respiración.

Esto nos brinda estabilidad, pues tan pronto como nuestros pensamientos surgen, la consciencia del objeto de meditación nos trae nuevamente al momento presente.

La práctica de la meditación es un entrenamiento diario para serenarnos y vivir de forma más plena. Ejercitamos la atención consciente, la comprensión y la compasión.

Con la práctica, descubrimos que el estado de armonía y la calma que logramos en estos minutos de meditación podría ser (y sin duda, lo es), el estado natural de nuestra mente.


Meditación guiada para principiantes en 5 etapas

Tiempo para la meditacion guiadaEl tiempo y el lugar

El tiempo necesario para realizar esta meditación guiada para principiantes es de 10 o 15 minutos.

Este tiempo lo podremos ir ampliando con el correr de los días y de acuerdo a cómo nos sintamos más cómodos.

También podemos hacernos un espacio de 10 minutos para meditar por la mañana y otros 10 minutos por la noche.

Lo esencial es comenzar, no importa el tiempo, sino encontrar unos minutos cada día, realizar este ejercicio diariamente, y disfrutarlo.

Para comenzar esta meditación guiada es bueno crear un entorno adecuado en el cual nos sintamos cómodos y serenos.

Busquemos un sitio tranquilo, sin interrupciones y en el cual no haya perturbaciones que nos dificulten relajarnos.

Foto de Ales Krivec en Unsplash


Postura para meditacion guiadaLa postura

La postura para la meditación puede variar y es tan importante sentirnos cómodos como adoptar una postura que nos haga sentir bien.

Sentarse con la espalda derecha es ideal, pues la energía fluye mejor cuando el cuerpo está erecto y, con la práctica, encontraremos que nos brinda una sensación de estabilidad y comodidad que no encontramos si meditamos por ejemplo, acostados.

Si utilizamos una silla, la posición es erguida, con los pies tocando el suelo. Para quienes utilizan un cojín, la posición es con las piernas cruzadas y con las manos descansando en la posición elegida.

Hay diversas posiciones de los dedos que se utilizan para mejorar el flujo de energía, pero puedes simplemente apoyar las manos sobre las rodillas, con las palmas hacia abajo, o colocar las manos juntas entre las piernas, formando un cuenco.

Una vez que nos sentamos en la posición, habitamos nuestro cuerpo, es decir, tenemos plena consciencia de nuestro cuerpo sentado, de nuestra estabilidad.

Para comenzar a practicar manteniendo la postura erecta es muy útil imaginarse un cordón imaginario que tira suavemente hacia arriba nuestra columna vertebral.


Mirada para la meditacion guiadaLa mirada

Podemos meditar con los ojos cerrados o con los ojos abiertos. Sin duda, para principiantes, es aconsejable cerrar los ojos para mantener la atención en el objeto de meditación de forma más fácil.

Sin embargo, con la práctica, podemos meditar con los ojos abiertos, enfocando la mirada hacia abajo y hacia adelante, a dos o tres pulgadas del rostro.

Los ojos están abiertos, pero no miramos, sino que reducimos el sentido de la vista omitiendo los pensamientos hacia el entorno.


La atencion para la meditacion guiadaLa atención

En esta meditación guiada centramos nuestra atención en la respiración.

Para la práctica de meditación para principiantes, es aconsejable comenzar con el objeto de meditación respiración. Esto no significa que, con el tiempo y con la práctica, podamos centrar la atención en otros objetos.

Por ejemplo, en un objeto externo (meditación centrada en objetos) o en una parte del cuerpo, como los pies  (meditación caminando).

La meditación centrada en la respiración es perfecta como una práctica para principiantes, pues nos ayuda a entrenar la capacidad de detener la charla mental y centrar nuestra atención aquí y ahora.


La respiración

Iniciamos la meditación sintiendo nuestro cuerpo en donde se encuentra y prestando una completa atención a nuestra respiración.

Inhalo, exhalo…

Inhalo, exhalo…

Simplemente sentimos nuestra respiración, sin forzarla y sin intentar cambiarla. Sentimos cómo cada respiración nos serena y nos relaja. La exploramos, redescubrimos, la disfrutamos.

Cada vez que notamos que nuestra mente vuelve a los pensamientos cotidianos, volvemos a comenzar, centrando nuestra atención en la respiración.

Y otra vez volvemos la atención a nuestro cuerpo respirando.


Pensamientos para meditacion guiadaLos pensamientos

Cuando comenzamos a meditar, notamos que una y otra vez nuestra mente errante comienza a proyectarse hacia el futuro o hacia el pasado.

Siempre surgen pensamientos, recordatorios, sueños…

Lo que debemos recordar es que esto es perfectamente normal y de eso se trata la meditación, de llevar nuevamente la atención a la respiración, de volver a comenzar.

No importa lo que surja. No importa el tiempo de la ensoñación, simplemente al darnos cuenta de ello, volvemos la atención a la respiración.

El tiempo que dedicamos a la meditación es un entrenamiento de la mente. Si bien algunos pensamientos son importantes, no es el momento para que surjan. Pero no es la idea reprocharse la interrupción y comenzar un nuevo ciclo de pensamientos, sino tomarlo con calma y proseguir.

Observamos la corriente de los pensamientos, reconocemos su fugacidad.

La meditación mindfulness implica el no juicio. No hacemos juicios sobre los pensamientos, no hacemos juicios sobre nuestra atención. Simplemente lo dejamos ir, dejamos que el momento sea tal cual es.

Comprendemos que así son las cosas y volvemos a comenzar.


Meditación guiada: su razón de ser

Esta práctica de meditación guiada para principiantes nos ayuda a comprender mejor nuestra mente y a comprender lo que somos.

Como señalábamos al comienzo, la armonía y la calma pueden ser (y lo son, de hecho) el estado natural de nuestra mente.

Si no lo sentimos de ese modo  en este momento, es que no hemos entrenado a nuestra mente para adquirir la capacidad de comprenderlo.

Esta meditación guiada es muy sencilla y la podemos poner en práctica en cualquier momento y en cualquier lugar. Con la práctica adquirimos la capacidad de volver nuestra atención a la respiración para la práctica de la atención plena.

“Cuando inspires, ejercita el llegar. Lo cierto es que ya has llegado. Tu destino está en el aquí y ahora”

Thich Nhat Hanh

Atencion plena

∼Gracias por estar aquí ahora.∼

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