Meditación para niños pequeños: “Sigue el pájaro”

Meditacion para niños sigue el pajaro

La meditación clásica puede ser un poco difícil para algunas personas, pero para los niños pequeños es imposible.

Es por ello que un maestro de escuela ha desarrollado una meditación para niños pequeños que les permite, de forma divertida, centrar su atención.

Bob White es un maestro de primaria y ha creado para sus niños una meditación que él pone en práctica para transmitirles diversas enseñanzas a sus alumnos: la meditación es algo natural, puede ser divertida, aprende a centrar tu atención, vive aquí y ahora.

Bob cuenta que pone en práctica esta enseñanza detrás del edificio de su escuela, que linda a un campo arbolado con muchas aves. Son 25 niños siguiendo aves, tropezando, cayendo y gritando.

“Hay momentos, en que se transforma en la práctica pandemonium”, dice. Sin embargo, también este aparente caos les enseña muchas cosas a los niños.


Meditación para niños pequeños

Esta meditación de atención plena está pensada para niños, pero también la podemos hacer los adultos.

El lugar para hacer la meditación es un espacio abierto, ya sea un parque, un campo, la playa.

Se le pide al niño que busque un pájaro y que poco a poco y en puntas de pie, vaya acercándose a él. Debe continuar acercándose hasta que se vaya volando y luego seguirlo con la mirada hacia donde vaya hasta que se convierta en un punto en el cielo o desaparezca.

Cuenta el maestro que ha desarrollado esta práctica de meditación para niños pequeños y a ellos les encanta, pues es algo que les gusta hacer de todos modos, y ahora lo hacen como una forma de meditación divertida.

Meditacion para niños pequeños

Esta práctica les muestra con un ejemplo que ellos disfrutan que la meditación es algo muy natural y les enseña a concentrar su atención, entre otras cosas.

El maestro realiza la práctica detrás de su escuela, la que linda con un campo con árboles.

La clase de 25 niños comienza a perseguir a los pájaros mirando hacia todos lados. Los pequeños tropiezan con los tocones, chocan con los árboles, chocan entre sí, chillan y gritan.

Y es así que la meditación puede volverse un poco intensa.

Es por ello que el maestro llama a estas sesiones también “Práctica Pandemónium”. Pero este caos es aparente, todo se desarrolla de forma natural, los niños se divierten mucho y aprenden muchas cosas:

♥ La meditación es algo natural y fácil.

♥ Centrar la atención aquí y ahora es divertido.

♥ Observando aprendo cosas nuevas.

♥ La vida puede ser bastante agitada cuando todo el mundo está corriendo persiguiendo cosas.

♥ La atención plena en un objeto no debe impedirnos prestar atención a las personas que tenemos alrededor.

Atencion plena

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