Namasté: Transmite calma con la reverencia de respeto

Cuando nos inclinamos ante otra persona, honramos tanto su bondad como la nuestra, dice Phap Hai. La reverencia, unir las palmas frente al corazón, es una práctica de saludo física y mental, que nos ayuda a conectarnos como seres humanos. En esta época de caos, transmite calma y respeto por el otro.

Cómo practicar la reverencia

Para hacer una reverencia, lo básico es juntar las palmas de las manos suavemente sobre el corazón, inclinarse levemente o inclinar la cabeza con respeto.

Pero también es importante el momento de detenerse mentalmente y reconocer a quien estamos saludando.

El saludo de reverencia es tradicional en muchas culturas orientales. En la medicina tradicional china, mediante el contacto físico se comparte la energía vital o qi, pero si este no es bueno, esa energía se puede transmitir. El concepto de la reverencia es, por lo tanto, una forma respetuosa de cuidar del bienestar de todos.

La postura adecuada para el saludo implica respirar bien, posicionar los brazos y las manos, como en la postura del árbol, Vrksasanna o Suryanamaskar (saludo al sol), mantenerse presente y honrar al otro.

Mientras hacemos la reverencia, podemos pronunciar “Namasté”, que en sánscrito, significa:

“Te reverencio”

  • Namas (reverencia, adoración)
  • Te (a ti, a usted)

Se pronuncia “Namastee”, (con la “e” final alargada)

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Es muy común usarlo en la práctica de yoga, como un saludo de agradecimiento, al comenzar o terminar. Y es tomado de muchas formas, porque el saludo en sí tiene una gran variedad de interpretaciones.

Cuando nos encontramos con una persona, el saludo habla mucho de los deseos de cada uno, y eso sucede con todos ellos, como el apretón de manos, el que puede darse firmemente, mirando a los ojos del interlocutor, lo cual demuestra respeto.

Pero el Namasté incluye una reverencia de humildad y un deseo del bien para el otro. No solo te honro, sino que en ti me honro a mí mismo, honro a todas las personas y también a todo lo que existe.

Namasté

Imagen y cita: lionsroar