¿Por qué fortalecer el Psoas?: El músculo del bienestar emocional

Psoas el musculo del alma

El psoas ilíaco, el músculo de la región pélvica que el taoísmo llama “músculo del alma” es un centro de energía vital en nuestro cuerpo. Hay muchas posturas de yoga que trabajan este músculo, pues se dice que cuanto más fuerte y flexible, mejor fluirá nuestra energía corporal.

Ejercitar y fortalecer este músculo nos ayuda crear un soporte firme para todo nuestro cuerpo, así como una base estable para los órganos vitales en la cavidad abdominal.

Además, mejora la postura, estira la columna vertebral mejorando el flujo vital y es muy importante para nuestro bienestar emocional.

¿Dónde se encuentra el psoas?

Psoas músculo

El Psoas se ubica detrás de los músculos abdominales, en el centro del vientre y se extiende desde el plexo solar hasta la parte superior del fémur.

Es un músculo bilateral (hay uno a cada lado del cuerpo) que conecta cada pierna con el torso y permite la oscilación libre de la pierna mientras caminamos.

El psoas es esencial para el equilibrio, la flexibilidad, el funcionamiento de los órganos, la circulación sanguínea, las funciones de los nervios y otras funciones básicas del organismo.

Y mantenerlo en buenas condiciones proporciona múltiples beneficios, no solo físicos sino también emocionales.


Beneficios de fortalecer el psoas

Además de una mejora en las funciones musculares y esqueléticas, mantener flexible el psoas elimina la tensión del cuerpo y ayuda a recuperarse de dolores lumbares, trastornos digestivos, problemas de la vejiga, ciática y escoliosis, entre otros síntomas y problemas de salud.

Es bueno para la salud y también lo es para el bienestar emocional. La investigadora Liz Koch señala que el psoas es un músculo involuntario que es instintivo y emocionalmente receptivo.

Este músculo expresa el sentido de seguridad innato de una persona y mantenerlo fuerte y flexible ayuda a obtener una sensación profunda de calma, integridad y empoderamiento.

Ejercitar el psoas

También se relaciona con el cerebro reptil. Koch cree que la prisa de la vida moderna impulsa la adrenalina del sistema nervioso simpático, provocando una tensión crónica en los músculos lumbares, haciendo que sea constante la respuesta de preparación para luchar o huir.

Si estamos constantemente tensos, el psoas se acorta, lo que crea las condiciones necesarias para la enfermedad: dolores de espalda, de columna, de las articulaciones, problemas digestivos, menstruales e infertilidad.

El músculo lumbar que se comprime de forma crónica afecta la postura, la respiración y la salud de los órganos. Pero esta compresión también afecta las fibras nerviosas, obstaculiza el flujo vital y evita la respiración diafragmática.

Liz Koch cree que mantener la salud de los músculos lumbares ayuda a restaurar nuestra energía vital aprendiendo a conectarnos con la fuerza vital del universo.

En el taoísmo, el psoas se llama “el músculo del alma”, pues rodea al dantian inferior, el principal centro de energía del cuerpo.


Cómo ejercitar el psoas

El psoas puede volverse rígido cuando pasamos mucho tiempo sentados, lo que la mayoría de las personas hacen. Por eso es muy importante hacer ejercicios para mantenerlo flexible y fortalecerlo.

Algunas posturas de yoga ayudan a fortalecen y alargan el psoas. Las asanas balanceadas ayudan a aumentar la fuerza del psoas, mientras que las traseras estiran y alargan el músculo.

Pose de árbol (Vrksasana)

Pose de arbol Vrksasana

La pose de árbol, una postura de equilibrio básico es una buena manera de trabajar el psoas del lado que se mantiene la pierna levantada. También es una buena postura para fortalecer los abdominales.

Pose del barco (Navasana)

Pose de barco Navasana

Navasana es una postura conocida por ser muy buena para fortalecer los abdominales, pero también estira y fortalece el psoas.

Esta asana se realiza con las piernas apenas flexionadas, completamente estiradas o una combinación de ambas. Es decir, puedes comenzar con las piernas flexionadas (los gemelos horizontales) y una vez que hayas encontrado el equilibrio, estirar las piernas.

Guerrero I – Virabhadrasana I

Pose del barco Virabhadrasana I

La pose de Guerrero I es una pose de equilibrio que alarga el psoas. Para hacer esta pose, comienza de pie con la espalda derecha, lleva una pierna hacia atrás y flexiona la contraria, levantando los brazos.


Su psoas no es simplemente un músculo. Es el mensajero primario desde el núcleo de tu ser. Este tejido biointeligente expresa su integridad en todos los niveles y puede ser percibido como el guardián del Hara, comúnmente conocido como el centro móvil. Ubicado en lo profundo de su núcleo, su psoas es una fuente de poder interno.

Liz Koch

Fuente| Liz Koch

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