¿Qué es la resiliencia? Cómo enfrentar la adversidad con entereza

Si somos justos y hacemos memoria, tendríamos que recordar a aquellos legendarios físicos mecánicos que fueron los primeros en hablar de resiliencia. Claro que ellos se referían a algo totalmente diferente del concepto del término que se tiene hoy en día.

Mientras estaban haciendo experimentos con materiales plásticos, quisieron referirse a cierta capacidad que tenían esos materiales para absorber y procesar la energía de deformación.

Algo parecido a la elasticidad que pueda tener un objeto para que resista que se le estire y se le retuerza, y que luego pueda volver a su estado inicial sin romperse ni deformarse.

Tuvo que pasar algún tiempo más para que la palabra cayera en manos de sociólogos y psicólogos y descubrieran que también es aplicable a los seres humanos.

Resiliencia

No es muy difícil asociar esas ideas y comprender que los seres humanos disponemos de una gran capacidad elástica tanto física como mental, como para adaptarnos a situaciones y circunstancias adversas, superarlas y reponernos rápidamente.

La pregunta es cuánta fuerza podemos ejercer en esa cuerda tan elástica de la personalidad que, si bien resiste alta tensión, puede llegar a romperse.


¿Qué es la resiliencia?

La creación de capacidades es el factor clave de la resiliencia. Capacidades de:

  • absorción
  • adaptación
  • transformación
  • recuperación
  • anticipación
  • gestión del cambio
  • aprendizaje
  • innovación

Esta capacidad se encuentra presente desde los inicios del “conflicto” hasta el final.

En la anticipación está el “antes”, en la absorción del choque está el “durante” y la recuperación y la adaptación está el “después” de la crisis.


Definición de resiliencia

Definicion de resilienciaLa resiliencia es la capacidad que tiene una persona o un grupo de personas para recuperarse frente a la adversidad y continuar proyectándose hacia el futuro.

Según Wikipedia, el término es de origen latín: resilio, “volver atrás, volver de un salto, resaltar, rebotar”.

En la mayoría de los casos y situaciones planteadas, es posible argumentar que las circunstancias difíciles o los traumas abren otros caminos y liberan otras perspectivas.

Es decir, los conflictos pueden aumentar la capacidad de resiliencia.

Porque en alguna de las etapas del proceso, surge algún recurso que tal vez se encontraba latente y que el individuo o el grupo desconocía o no podía vislumbrar, hasta el momento en que la crisis provocó su descubrimiento.

La interpretación de estos generadores de los estados resilientes, siempre fue motivo de análisis de la psicología. Pero hasta hace muy poco se consideraba que la resiliencia era demasiado inusual o sencillamente un estado patológico.

Frente a la adversidad uno no debía reponerse fácilmente. Quien podía ser feliz en un momento duro, era considerado loco.

Pero la psicología de nuestros días interpreta este tipo de respuestas resilientes como formas de ajuste frente a la adversidad.


¿Qué hacen las personas resilientes?

ResilienciaEs común encontrarse con personas que al enfrentarse a un trauma o a cierta desgracia permiten, consciente o inconscientemente, que estas los superen.

Pero tampoco deja de ser común que existan otras personas que consiguen resistir y sobrellevar las adversidades y pueden continuar con su vida.

Muchas de las personas de este último grupo logran llevar esta actitud hasta un nivel superior y consiguen transformar ese trauma o esa adversidad en algo positivo.

En definitivas cuentas, el propio problema les termina ayudando a desarrollar los recursos necesarios para sobrellevarlo.

Lo que no mata, fortalece, dice el refrán popular. Y ciertamente, puede ser así.


¿Qué hace una persona resiliente?

  • Es flexible y se adapta a los cambios.
  • Es consciente de sus limitaciones, pero confía en su capacidad.
  • Utiliza las dificultades como una oportunidad para aprender.
  • Busca formas de resolver los problemas de forma creativa.
  • Se enfrenta a los desafíos con positivismo y optimismo.
  • Es tenaz en sus propósitos.
  • No intenta controlar las situaciones, sino manejar sus emociones.
  • Afronta la adversidad con filosofía y si es posible, con sentido del humor.

Una crisis puede darte lo que necesitas, afirman los maestros zen.

Los momentos duros son una buena oportunidad para ser felices sin tener que cambiar las circunstancias externas. Y de eso se trata la resiliencia, de la capacidad para, luego de una caída, levantarnos y seguir avanzando, fortalecidos.

Puedes leer más sobre el tema en Reconocimiento: 7 actitudes para ser feliz en la crisis.

Atencion plena

~Gracias por estar aquí ahora.~

También te podría gustar...

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: