Reconocimiento: 7 actitudes para ser feliz en la crisis

Sería una pena desperdiciar una buena crisis” dice el maestro zen John Tarrant. Y esto no significa que debamos disfrutar la crisis, sino que es los momentos duros son una buena oportunidad para perder el miedo e intentar ser felices sin tener que cambiar las circunstancias externas.

A eso nos referimos cuando hablamos de aceptación, una de las actitudes de la atención-plena (mindfulness). Yo prefiero el término “reconocimiento”.

El reconocimiento es percibir la experiencia sin juzgarla como buena o mala. No se trata de aceptar, sino de entender cómo son las cosas y descubrir la forma más sabia de relacionarse con ellas.


Qué es el Reconocimiento (Aceptación)

El reconocimiento es tener consciencia de cómo son realmente las cosas, sin reacciones de culpa, miedo o enojo. Notar la vida tal como es ahora sin reaccionar emocionalmente es posible gracias a la compasión.

La compasión no es lástima, sino la consciencia de nuestras limitaciones. Es mirar en perspectiva y ser felices sin importar cómo sean las cosas.

Aceptar no es una actitud pasiva, sino que se trata de comprender la crisis y descubrir la forma más sabia de relacionarse con ella.

Según Jon Kabat-Zinn, la aceptación es una de las 7 actitudes de la atención plena.

 


7 Pasos para el reconocimiento en la crisis

# La vida es incierta, y es probable que haya sorpresas

La vida es inciertaEs posible que la vida que estemos viviendo no sea la que elegimos para nosotros y también es posible que una situación de crisis que estemos viviendo nos genere emociones negativas, como frustración, culpa o enojo.

La vida es incierta, el mundo es impredecible y también lo son nuestras reacciones.

La atención plena no pretende que sea predecible, sino que nos abre la posibilidad de reaccionar a estas situaciones sin conflictos.

Si no es la vida que elegimos, si la situación no es la que esperábamos, podemos vivirla de forma más intencional, siendo más conscientes de que es posible que nuestras reacciones sean una de las cosas más negativas de la crisis.


# Si estás vivo, eso es bueno

Si estás vivo, eso es buenoEn cualquier momento podemos ser conscientes de que estamos vivos, pero es durante una crisis en donde nos es más útil mantener la perspectiva de nuestro cuerpo vivo aquí y ahora.

Teniendo en cuenta la inmensidad del Universo, el estar vivo es poco probable. Y podemos sentirnos felices de que así sea.

La felicidad no radica en tener una gran cuenta bancaria; si lo fuera, la mayor parte del mundo estaría condenado a ser infeliz. Es muy posible que los momentos que más tememos no sean los más difíciles de la vida.

“Los mejores tiempos pueden ser los que siempre están disponibles: una inclinación de la luz a través del jardín y luego la lluvia, correr adentro para secarse, cocinar para los amigos, el sonido de un pájaro temprano en la mañana cuando no se puede volver dormir, el acto de dar algo impulsivamente cuando no tienes casi nada.

Cuando estás presente en tu propia vida, se extiende infinitamente en todas direcciones”.

John Tarrant


# En la oscuridad, todavía tienes lo que realmente cuenta

En la oscuridad, todavía tienes lo que realmente cuentaLa belleza y la bondad son más visibles en los momentos difíciles gracias al contraste de luz y oscuridad.

La atención consciente nos ayuda a vislumbrar lo que es verdaderamente importante en nuestra vida. Si esta situación de crisis nos ayuda a hacer una práctica más profunda, la oscuridad es una oportunidad para el crecimiento:

Aprendemos a apreciar lo que verdaderamente es importante: la bondad, el amor, la compasión.

La forma de aprovechar la crisis es ser conscientes de que tenemos lo necesario aquí y ahora, y no cuando la situación se resuelva.


# En un momento difícil, siempre habrá una puerta

En un momento difícil, siempre habrá una puertaPodemos percibir cualquier situación como mala, pero siempre podemos estar equivocados. Ese sesgo negativo siempre lo podemos cambiar; una crisis no es algo que perdure y tampoco lo es la incertidumbre.

Si ni siquiera consideras ganar o perder, siempre habrá una entrada”, dice John Tarrant.

“Cuando medito es como gritar un hechizo en un idioma olvidado. El hechizo traza lentamente los contornos de una puerta, haciendo que el camino sea visible, incluso en el crepúsculo, incluso en la prisión más oscura y olvidada”.

En cualquier crisis, siempre hay una salida. Y siempre podemos elegir regar las semillas positivas para mantener el enfoque y la serenidad en la certeza de que habrá una puerta.


# Una crisis puede darte lo que necesitas

Una crisis puede darte lo que necesitasLa oscuridad puede ser cálida y hermosa mirada en perspectiva, pues puede darnos el aprendizaje que necesitamos para crecer.

“Tomar drogas, amores desorientados, (…): perder el control puede vaciar tu vida lo suficiente como para que puedas apreciar la amabilidad en el fondo de las cosas.

Al final tenemos que perdonar al universo por la forma en que vivimos en él, perdonarlo por los errores de nuestro propio aprendizaje”.

También se trata de confiar en nuestras respuestas. Es posible que no sepamos qué decir a un amigo en un momento doloroso, pero no es necesario que digamos nada.

De la misma forma, es posible que no sepamos qué hacer ante el dolor, pero tampoco es necesario que reaccionemos, al menos no impulsivamente, no emocionalmente ni reforzando el foco narrativo.


# La verdadera vida está entre ganar y perder

La verdadera vida está entre ganar y perderLa contradicción es un lugar completamente humano.

Todos preferiríamos ser ricos que pobres, pero tampoco es terrible haber perdido dinero. Podemos tener una vida intermedia con un final incierto, y esto hace nuestra vida más interesante, nos impulsa a actuar y a ser creativos.

¿Qué mejor oportunidad para el crecimiento que perderlo todo? Sin duda, es difícil mantener esta perspectiva, pero la misma crisis será un buen maestro si la enfrentamos conscientemente.

Estar en el medio, entre ganar y perder, significa que también podemos ser felices sin importar el resultado.

Si reconocemos el valor de esta experiencia, siempre seremos felices.


# Si lo has perdido todo, pierde también el miedo

Si lo has perdido todo, pierde también el miedoEn momentos de dificultad, tal vez podamos ver más claramente que podemos cuidarnos unos a otros. Si tenemos poco, podemos ser más generosos de lo que fuimos cuando teníamos mucho.

Ayudar puede traer más felicidad que amasar una fortuna.

Cuando lo hemos perdido todo, quizás también podamos tener la alegría de perder el miedo y la desesperación que nos provocaba aferrarnos a lo que era nuestro.

No somos solamente un cuerpo terrenal, somos parte de algo inmenso y la generosidad es una de las consecuencias de hacer este descubrimiento.

No descartemos que un momento o una etapa difícil puede ser lo mejor que nos esté pasando. Todas las crisis son enriquecedoras y si mantenemos el foco en lo importante podremos abrazar también ese sufrimiento, pues nos ha permitido evolucionar.

 

Fuente: lionsroar

Atencion plena

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